Publlicado por el 26 sep, 2014 en |

EL MES RARO - Valeria MeillerDe la poesía esperamos que nombre como por primera vez el mundo. El campo, las generaciones sucesivas que lo habitan y trabajan, viven simultáneamente en la poesía de Valeria Meiller, alimentada por una serena aceptación de lo que exige convivir con la naturaleza: bebederos donde se ahora a las crías no deseadas, conejos a los que es necesario quebrarles el cogote para poder desollarlos como un acto de amor, un ubicuo rifle 22, cartuchos y perdigones. No conozco otra pastoral cuyo lirismo, a la vez exaltado y cotidiano, responda a la intuición de Rilke: “La belleza es el principio del terror, que reverenciamos en la medida en que aún no nos destruye”.

_“Lejos de la poesía epidérmica de las últimas generaciones, Valeria Meiller  apuesta por cargas de profundidad, inaugurando una obra promisoria”.
Rodolfo Edwards, Revista Ñ
 
_“La voz de Valeria Meiller, reacia ante la adjetivación, casi religiosa en su falta de ornamento, no busca sino hablar de un mundo que cae de la altura pampeana donde el espacio mítico se mestiza con el de la historia”.
Germán Scalona, Los inrockuptibles