Publlicado por el 18 sep, 2013 en Blog | 0 comentarios

notleyPor Guido Herzovich

Alice Notley / “De noche los estados”

 

¿Qué decir de Alice Notley que se haya dicho ya? Que nació en 1945 en Arizona y se crió en California; que “es una de las continuadoras más destacadas de la tradición de escritura femenina que urdieron, en los Estados Unidos, escritoras modernistas como Marianne Moore, H.D. o Gertrude Stein, en la estela de la fundacional obra de Emily Dickinson”; que publicó más de veinte libros de poesía, una autobiografía (Tell Me Again, 1982), una colección de ensayos (Coming After, 2005) y una obra de teatro; que Bartleby Editores habría traducido su El descenso de Alette hace pocos años; que es una anarquista de la palabra; que fue finalista del Premio Pulizter; que la Revista Kokoro tradujo otros tres de sus poemas, salidos de Culture of One.

Traducción | Felipe Martínez Pinzón

De noche los estados

Se me olvidan o deseo estar en ellos

en ése bajo las

Estrellas. Huele a junio en esta noche

Tan dulce como el aire.

Tal vez he decidido que los

Estados no están tan cansados

O así lo he creído. He creído

en eso.

De noche los estados

Y el mundo no tan cansado

de todos

De pronto. Amor, pienso que

decir está en

la luz. O quien sea. Nosotros

nunca

te remplazaremos. Nunca te re-

emplazaremos a Ti. Pero

en como un sueño el suelo ya no

es un discurso

para mí no me complace al

ser panoramas fuera de mi

ventana, ¿sabes lo que

Desde luego (no) quiero decir?

No tengo sueños de des-

velo. Así que para comenzar.

(mi amor.)

De noche los estados

hablan. Mi inicial continua contr-

dicción

mi amor por ti & que para mí

bien debajo de la Planta Púrpura el más viejo

polvo

de ella es dulce pero no dice

lo que yo

debería sentir. Camisa

esa camisa ha estado en tus brazos

y yo tengo

esa camisa es como me siento

De noche los estados

Continuarás en esta aso-

ciación de

temas, mi Bien? más allá

de las calles donde

la placa púbica conmemora

del privado

amorío la cadena causal

el rastro

importa

De noche los estados

que no importa que yo no

los diga, los recuerde

al final de esta claustro-

fóbica la

danza, quisiera poder ver quisiera

poder

bailarla.  Esta noche los estados

los dicen

allá afuera. Que soy, soy ellos

indefinidamente así y

tan deseosa, pasiva, histórica, condenada

y simple como

la materia, simple como la materia, una

mujer bellísima. Deseo

pero no y una pequeña melodía.

Lástima que estas

pequeñas cosas ya no sucedan

más.  Los estados

han drenado sus maravillas

porque yo no

las he visto. Mejor no decirlo. Pero

tú quedarás siempre, yo

confío, ya que

siempre estaré sola

De noche los estados

silban. Cualquiera puede vivir. Yo

puedo. No estoy haciendo na-

da haciendo esto. He

descubierto que amo sobre la marcha. El miér-

coles

quería decir algo en

particular. He estado

dónde. Lo he visto. El Dios

puede. El pueblo

hace algo más.

De noche los estados

Los dejo ir, he dejado, no

dejo

que alguien, y algunos, en la Florida, hagan.

¿Por qué te demoras

tanto? Estoy todavía contigo en esa

parte del

parque, y el vicio continuará, pero

tendré

una limpiadora Maine. Quien pierde

estos nombres

pierde. No puedo mencionarlo todavía,

me guardo mis

opiniones para ella misma. Todos en

cualquier cuarto son

unos contrabandistas. Caminé ardiente y

hablé en las

estrellas de las armas automáticas

y en parte para ti

qué tú. Tú sabes.

De noche los estados

Ya lo han dicho. Lo han

Dicho. Yo

lo sé. Pero más de lo que ellos

no saben, Yo

lo sé también.

De noche los estados

ante quienes comparezco en

juicio, Yo

pienso que me encontrarán

justo, no

es que a ellos les preocupe ni

a mí, ahora mismo

aunque cierto yo soy ellos y

decimos

no que yo haya

errado ni

perdido mi camino aunque tal vez

ellos sí (¿ellos

sí?)  y ahora él está muerto

pero tú

no lo estás. Sin embargo, yo soy

ésta, perdida

otra vez? Perdida & encontrada por uno

mismo

¿Quién te crees para venir a cantarme?

De noche los estados

Me acompañan mientras me siento aquí

O los tambores

siempre hay tambores para qué

para que

No pierda mi camino el nombre de

una

personalidad, digamos, no California

No estoy

triste por ti aunque podría estarlo

Recuerdo

Escalar una montaña bajo altos

árboles

de regreso a casa. Imagino que

llegamos a casa. Iba a

decir que el aire estaba

hermoso (estaba

siempre diciendo cosas como

esas) pero

no es eso ahora, y que no

lo sea

tampoco lo es

De noche los estados

se atreven a cantarme ellos que parecen

chabacanos

ya más Yo que no pensaba

amarlos, sólo

tú, tú eres a quien amo

los estados no son buenos conmigo

tal como yo soy bueno con ellos

pero de pronto no lo soy

cuando pienso que eres

tan hermoso

pero es tuya esa belleza

o acaso

de ellos me cuesta tanto

recordar

alguno de sus nombres

que seas hermoso no le pertenece

a nada

Creo que no deberían

alabarte

pero me parece creer

que deberían

de alguna manera dejarte ir

De noche los estados

y cuando bajes a

Washington

sé testigo de cuán perfectamente

algo en particular

sábanas de pensamiento qué desperdicio

de sábanas por

la noche. Recuerdo algo

acerca de

una actualizada teoría del tiempo. Tengo

mi propia

rosa blanca porque he

hecho

algo bien pero no tengo

claro

qué es.  Avejentada, tal vez

pero eso

nunca termina. Lo que acaba

es la perfección.

De noche los estados

toman el tren a Baltimore

trataremos de reconocer lo que fue

pero ese no es el espejo real

verdad? tampoco

está vacío, o solamente mis ojos

lo están

Maneja el carro a casa desde Washington

no

no lo harán. Toma el metro

a casa desde

desde Pennsylvania Station. Los estados

son ojos ciegos

pétreos lisos cerrados en el claro

de luna. Mi

francés es la forma de este

libro

que significa Yo.

De noche los estados

los 14 pedazos. No podía así

pasar de largo. Por qué

no son lo suficientemente bellos

de una manera que no

implore estrujar

algo de una seca (mojada)

cosa

Di mi nombre

De noche los estados

creando la vida,  no explicando nada

pero todas las canciones pop repiten di

mi nombre

oh di mi nombre, y si lo digo

yo misma para

ti, di el mío en su lugar como nuestros

poetas lo hacen

todavía pasarías de largo? Yo

te he

amado por tanto tiempo. Tú

moriste

y en el viento ellos cantaron

tu nombre para mí

pero tú no dijiste nada. Todavía

dijiste una vez antes

y ahí está, ahí, pero está

tan quieto.

Oh al estar sola convoco mi

nombre

una vez lo hiciste y todavía lo haces de

alguna forma

sí le anuncias tu nombre

a estos estados cuyo estilo

es seguir de largo por eso es que escribo demasiado

De noche los estados

a quien quiera que ames a esa persona

amas

la diferencia entre el caos y

una estrella en la que creo y

en esa diferencia ellos creen

de alguna

extraña manera pero eso no era

lo que yo creía que de esta

fatiga nacería

una luz, qué es fatiga

hay un hombre cuya cara

cambia continuamente

pero yo nunca, algo que

Yo nunca

Con respecto a eso o

Nunca considero

Consideraré lo tuyo mañana

Llevaré algo morado lo haré

y diré mi nombre

De noche los estados

ustedes que están vivos, ustedes que están muertos

cuando te amo sola toda la noche y

eso es lo que hago

hasta que no puedo nunca escribir desde tu

es suficiente

No quiero ese truco de sacarlo

por la fuerza de

las palabras no esta noche quiero

que lo saque fuera

de mí pero sin que sea eso. Pero me

sentiría más

cómoda del hecho de que son palabras

si esto

fuera si de eso fuera porque estos

son los

Estados donde las palabras que son verdaderas

son palabras

No yo misma. Montana, Illinois.

Escondido.

Original / acá

Idea y coordinación | Guido Herzovich