Publlicado por el 8 jul, 2013 en Blog | 0 comentarios

Lo que el libro de Megan me hace sentir:

1
‘Alta autoestima como resultado de haber consumido alcohol. Quiero ir al gimnasio y hacer de cuenta que los aparatos son tambores’ Pienso que esta chica me parece muy graciosa, me pregunto si será linda.
2
‘El sushi me da asco la mayor parte del tiempo pero hoy tenía ganas de comerlo. A la mayoría de la gente le gusta el sushi. Es imposible saber con certeza lo que otros están pensando’ Pienso si esta chica podría ser mi amiga.
3
‘Hace un par de noches entramos a un sitio web donde podés ver las fotos de todos los acosadores sexuales que se registraron en tu barrio. Nos quedamos mirando el sitio por lo menos quince minutos mientras esperábamos que llegue la comida china’. Pienso que si toda la gente escribiera sin filtro ni pretensión, sería muy interesante leerlos.
4
‘Reconozco comportamientos y patrones que me deprimen pero después no me importan lo suficiente como para cambiarlos o algo así’. Es algo muy bobo, y sin embargo, me dan ganas de seguir leyendo. No es tan fácil contar la vida que pasa. Hay algo profundo y triste en los textos de este libro, pero no sé si es algo que está ahí o algo que me produce a mí particularmente. La vida que pasa tiene algo triste, como productos que se van venciendo.
5
‘Me miré al espejo para ver si estaba notablemente más gorda por comer tacos ayer, y sentí que me veía un poco más gorda’. Estas partes me interesan mucho menos. Pero en su acumulación con otras cosas, funcionan. Todo es la acumulación. La acumulación cambia todo.
6
“Unas noches después estábamos en los angeles con su amigo jacob. Nos llevó a pasear y nos habló de una relación que acababa de terminar. Tuvimos una muy buena conversación sobre el significado de ‘fracasar’’. No necesito que esta narración avance, podría leer mil páginas así. Se parece a la facilidad con la que uno puede ver ocho capítulos seguidos de una serie de veinte minutos. No sé qué pensar al respecto; pero después de un rato, me vacío un poco.
7
‘Siento la clara urgencia de borrar todo este blog y toda presencia de mí misma en internet. Cuatro segundos más tarde esa urgencia es remplazada por la conciencia del olor a colillas de cigarrillo’. Me cae bien Megan Boyle, no sé si es una chica común o una chica especial. Pero es escritora, esa certeza tengo. No me importa si puede escribir cuentos o novelas. Ultimamente no me parece que sea importante eso. No sé bien si es una tara de la época, o un progreso.
8
‘Si tuviera que tener sexo con comida, cosas con forma de pene a un lado, probablemente sería con fideos de arroz’. Pienso que éste es el problema de este tipo de escritura, la autoconciencia, el creerse ingeniosa e inteligente, ese saber que tal o cuál cosa tienen un efecto de looser cool, de ‘rarita’. Pero, tal vez, si las contemporáneas de Katherine Mansfield hubieran leído sus diarios también hubieran pensado eso, no sé. Si Megan no tuviera esto de la conciencia del ingenio, sería tanto mejor.
9
Yo misma estoy tratando de ser ingeniosa e inteligente. Es difícil zafar de eso. Pero no me gustan los textos en los que el autor se hace el excéntrico o el torturado. Prefiero a la gente que se cree normal y sin quererlo, es tremenda.

Agustina MuñozAgustina Muñoz  nació en buenos aires, en abril de 1985. es actriz, dramaturga y directora de teatro.